MAC KING: Un genio de principio a fin.

MAC KING: Un genio de principio a fin.

Hace un par de años, salió la posibilidad de visitar Estados Unidos. No tan convencido de mi itinerario, pensaba visitar Los Ángeles, California. Ahí obviamente visitar el Magic Castle y después recorrer la ciudad unas semanas.

Como buen amante de la magia, comencé a hacer las averiguaciones correspondientes para intentar visitar una ciudad en particular: Las Vegas. Esa mítica ciudad ubicada en Nevada, ha sido desde hace mucho el epicentro de casinos, vida nocturna y entretención; con una gran variedad de espectáculos de música, humor, circos, y por supuesto, magia.

Es así, como planifiqué todo para visitar ese lugar y sumergirme en la gran cartelera de shows que ofrece y ver qué es lo que realmente había en esa ciudad.


Iba con dos shows fijos en mi cabeza: David Copperfield y Penn & Teller.

Comencé a hacer consultas a conocidos que ya habían ido, y un nombre se repetía como un plato imperdible en esa ciudad: Mac King.

Incluso cuando ya estaba en Los Ángeles, antes de visitar Las Vegas, prácticamente a todos los magos quienes les preguntaba me decían sin pensarlo: “Mac King es un número que no te puedes perder”.


Ya en la ciudad, fue el primer show al cual decidí ir. El 25 de febrero, a las nueve de la mañana aterrizaba en Las Vegas, y a eso de las 11 de la mañana, ya tenía mi ticket para ir a ver el show de Mac King en el Harrah’s Hotel, ese mismo día, a las tres de la tarde.

Extraño, fue lo primero que pensé que un show de magia fuese tan temprano (hace dos funciones entre miércoles y domingo a las 1 pm y 3 pm). Lo anterior, en realidad se da por el carácter familiar del show donde asisten personas de todas las edades y cada uno de ellos puede disfrutar de diferentes momentos.


Ya una vez instalado en el teatro, con una privilegiada ubicación en segunda fila, comienza la música que dice “If you’re happy, and you know it, clap your hands!” (“si estás feliz, y lo sabes, aplaude”) con un público entusiasta que aplaude, golpea sus pies en el suelo y dice “Hurra!” al ritmo de la canción; para luego dar la entrada al mago quien comienza con su clásica línea “Howdy! I’m Mac King!”. Ya de entrada, ves a una persona amable, carismática y que sólo con su saludo llena el teatro. Un par de palabras, para luego sacar una cuerda de su bolsillo.


Comienza con su clásica e increíble rutina de cuerdas. Rutina que yo ya conocía y había visto a través de video, pero que disfruté tanto como si hubiese sido la primera vez que lo veía. Cuerda rota, recompuesta, que cambia de tamaño, con extremos que viajan, con diferentes gags que hacen de ésta, una maravilla, y con un final mágicamente imposible.


Afortunadamente, esa rutina era lo único que yo conocía y había visto de Mac King. Por lo que todo el resto del show, fue una seguidilla de eventos mágicos e inesperados que presenciaba por primera vez.

Luego realiza una rutina de Cartas al Bolsillo, que lo mezcla con unos enlaces de sus manos atadas con alambres amarracables, que se enredan con una silla y con una espectadora, para terminar con un viaje de la carta firmada a un lugar imposible.

Luego hace una “sencilla” rutina de Card Across, donde se coloca su “Capa de Invisibilidad” la que, sin duda, es una de las cosas más divertidas que he visto.


Momentos realmente mágicos (y bizarros) son cuando se come a su adorable cobayo blanco, o cuando hace aparecer un pez vivo desde su boca. Dos rutinas inesperadas, perfectamente construidas, que te descolocan y hacen que una parte del público aplauda, y la otra mitad se cuestione lo que acaba de presenciar. Reacciones divertidas, para momentos extrañamente mágicos.


Tenía algunos running gag a los cuales recurría durante todo su show, que hacían que todo estuviera perfectamente conectado y el show completo tuviese sentido y pareciera que todo el conjunto fuese sólo un gran número de magia.


Billetes que viajan, un hombre disfrazado de gorila que aparece repentinamente desde una carpa vacía para asustar a un niño, y una transposición final donde Mac King desaparece del escenario, para aparecer entre el público, son algunas de las proezas que realiza. Pero más allá de los efectos, lo que queda en la retina y memoria de todos no es el efecto. Es él. Agradecimiento que retribuye al salir al hall del teatro una vez finalizado el show, para tomarse fotos con la gente, saludarlos y conversar con todos y cada uno de quien se lo pidiera. De seguro que le gusta hacer magia, pero esa cercanía al finalizar el show y esos pequeños encuentros y conversaciones con cada uno de los espectadores al finalizar el show, probablemente también sean una de las rutinas favoritas que Mac King realiza a diario.

Porque la conexión que logra con el público es increíble. Una mujer sentada cerca mío, se reía y repetía a cada rato “¡Este tipo es increíble!”, “Es demasiado simpático. ¡Me encanta!” lo que demuestra que más allá de los efectos que realizaba, lo que llegaba a la gente era él.


No por nada, Mac King lleva cerca de 17 años haciendo su show en Las Vegas, y ha sido elegido dentro de los cinco mejores shows de esa ciudad, durante los últimos 10 años.


Un show sostenido con sencillos elementos. Cartas, cuerdas, vasos, billetes, entre otros. Una muestra de que no es necesario un montaje increíble, ni tener una inversión millonaria para trascender,  tocar a tu público en lo más profundo y ser una persona inolvidable. Mac King, es realmente un genio de principio a fin.

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